Informe Nacional
de Familias Latinas 2026
Familias construyendo un futuro más sólido
El quinto estudio anual sobre las experiencias, prioridades y aspiraciones de las familias latinas con hijos desde la etapa prenatal hasta los 5 años.

Introducción
AP-OD, en colaboración con UnidosUS y BSP Research, realizó una encuesta de 1,300 padres y cuidadores principales latinos que tienen niños pequeños en su hogar (desde la etapa prenatal hasta los 5 años) en todo Estados Unidos. Para las familias latinas con niños pequeños, el año 2026 se ha caracterizado por el aumento del costo de la vida y la incertidumbre constante respecto a las políticas federales de inmigración y el cuidado de salud, que han impactado directamente a las familias. La encuesta se diseñó para entender mejor cómo estas presiones económicas y cambios políticos están afectando a los padres latinos y cuidadores principales, específicamente con respecto a su situación económica, sus actitudes hacia las políticas de salud e inmigración, y sus opiniones sobre el cuidado infantil y el bienestar de los niños. Como la quinta encuesta nacional realizada desde 2020[1], esta encuesta ofrece un resumen completo del estado de los padres latinos y cuidadores principales durante este periodo. La encuesta de este año incluye muestras adicionales en Nuevo México, California, y Texas.
Este año, las familias latinas han expresado una mayor urgencia en relación con la política de inmigración, ya que casi la mitad (42%) considera que la reforma migratoria y la protección de los derechos de los inmigrantes son una prioridad. Esta cifra casi se ha duplicado en comparación con el 23% en 2025. Tras los recortes a programas de salud esenciales, como Medicaid, y la continua incertidumbre sobre la elegibilidad de la cobertura, muchas familias señalan que los precios de la atención médica y el acceso a atención médica de calidad son preocupaciones importantes.
La comunidad latina es una fuerza económica en los Estados Unidos, generando más de 4 billones de dólares en 2025 y promoviendo el crecimiento en la industria manufacturera, la creación de empresas, y la expansión de la mano de obra [2]. A pesar de esto, el 78% de los adultos latinos dicen que las condiciones económicas actuales son solamente satisfactorias o malas. Esto parece ser debido al aumento de los costos, incluyendo la vivienda, que continúa siendo una carga para las familias latinas.
A pesar de estos retos, la participación electoral de los latinos ha aumentado en la última década, con una participación especialmente elevada en las últimas elecciones.[3] En 2024, 36.2 millones de latinos eran elegibles para votar, 4 millones más que en 2020 y “más del doble de los 14.3 millones de votantes latinos elegibles que había en 2000”.[4] Este crecimiento continuo refleja la influencia cada vez más mayor de las familias latinas y su papel creciente en la definición de prioridades políticas.
El informe de este año, que cuenta con los datos de encuestas recopilados en los últimos cinco años en cuatro encuestas nacionales, que se remontan al apogeo de la pandemia, permite señalar cambios en las prioridades de los padres latinos. En 2026, la reforma migratoria y la protección de los derechos de los inmigrantes son una prioridad principal (42%), un aumento significativo en comparación con 2025 (23%) y años anteriores (13% en 2023 y 2022).
- La encuesta de 2020 fue llevada a cabo por Pacific Market Research LLC, dba Latino Decisions. El análisis para 2020 no fue incluído en este informe.
- Latino Donor Collaborative
- Pew Research Center – Key Facts About Hispanic Eligible Voters in 2024
- Pew Research Center – Latino Voters’ Preferences 2024
Las preocupaciones económicas en general han seguido ocupando un lugar central a lo largo de todos estos años, los empleos y la economía (38%) y el aumento del costo de la vida (37%) continúan siendo las preocupaciones más importantes. La vivienda también sigue siendo una de las principales prioridades, con la reducción de los costos de la vivienda ocupando el cuarto lugar en 2026 (25%).
Los obstáculos económicos a los que se enfrentan las familias latinas se reflejan en el aumento del costo de vida, que se ha identificado como la principal prioridad durante 2025 y que se mantiene entre las tres prioridades principales en todos los años de recopilación de datos.
Otros temas han mostrado más fluctuaciones a lo largo del tiempo. El cuidado de la salud se ha mantenido como una preocupación constante de nivel medio, oscilando entre el 13% y el 23% a lo largo de los años, mientras que la preocupación por la violencia con armas de fuego ha disminuido desde un máximo del 24% en 2023 a un 13% en 2026. La educación también ha perdido prioridad, pasando del 17 % en 2022 a solo un 9% en 2026.
Bienestar económico
Las familias latinas siguen reportando preocupaciones económicas, en gran parte debido a la enorme presión financiera provocada por la inflación. Los datos de la Encuesta Nacional de Familias Latinas nos ayudan a comprender por qué el electorado latino ha convertido la lucha contra la inflación y la creación de empleos con buenos sueldos en una prioridad fundamental durante varios ciclos electorales.
Casi la mitad (49%) de padres latinos con hijos pequeños indicaron que este año su situación financiera ha empeorado durante el último año (el 18% “empeorado mucho”). Al analizar el porcentaje de familias que han visto cómo su situación financiera ha empeorado con el tiempo, vemos lo difícil que ha sido la situación económica para los latinos en los últimos cinco años. Como se refleja en la figura a continuación, este segmento de familias latinas en todo el país ha crecido del 36% en 2022, tras la recesión provocada por COVID-19, hasta el 45% en 2025, antes de alcanzar el máximo de este año, justo por debajo del 50%. Por lo contrario, solo el 21% afirma que su situación ha mejorado en 2026, frente al 35% en 2022.
Las dificultades de hacer frente al alto aumento de los costos están obligando a muchos padres latinos a tomar decisiones difíciles que pueden tener consecuencias a largo plazo para sus familias. Afortunadamente, el 40% de las familias latinas pueden recurrir a sus redes de contactos para navegar su situación financiera ante el aumento de los precios, y afirman haber pedido dinero prestado a amigos o familiares.
Como se muestra en la siguiente figura, otras familias de la comunidad latina han tenido que tomar decisiones más difíciles para hacer frente a la inflación, entre ellas un 29% que usó sus tarjetas de crédito para poder pagar los aumentos de precios. 1 de cada 5 (21%) agotó la totalidad o la mayor parte de sus ahorros en gastos familiares, y el 23% indicó haber vendido pertenencias personales. Muchas familias también han tenido que endeudarse durante el último año, por ejemplo, solicitando préstamos a bancos y cooperativas de crédito (16%) o préstamos de empresas de préstamos de día de pago o sobre el título del vehículo con una tasa de interés elevada (13%).
Algunas familias también están haciendo ajustes difíciles en sus vidas diarias. Una de cada diez personas (11%) indicó haber dejado de pagar la renta, la hipoteca, o las facturas de automóvil; el 8% se fue a vivir con otras personas para reducir gastos, y el 7% solicitó pagos aplazados a los propietarios de vivienda o los bancos hipotecarios. Es alarmante que el 9% haya pospuesto o recortado los gastos relacionados con la salud. Todo esto en conjunto indica que las dificultades económicas no solo están afectando los presupuestos familiares, sino que también podrían tener un impacto en la salud y el bienestar a largo plazo.
Medidas para manejar la situación económica
La inseguridad alimentaria en todo el país se ha convertido en una preocupación cada vez mayor. La encuesta deja claro que este es un desafío grande, especialmente para las familias latinas. En los últimos 12 meses, la mayoría de los hogares latinos que participaron en nuestra encuesta informaron haber experimentado algún nivel de inseguridad alimentaria; el 19% dijo que era ‘frecuentemente cierto’ que les preocupaba que se les acabara la comida antes de tener dinero para comprar más, y otro 39% dijo que esto era “a veces cierto.” Por lo contrario, solo el 39% dijo que esto “nunca” fue una preocupación.
La gran mayoría (65%) de los encuestados señaló que reducir los costos de los alimentos ayudaría a garantizar que su familia tenga acceso a alimentos saludables y nutritivos. Más de un tercio (37%) afirmó que participar en programas que brindan acceso a alimentos (como bancos de alimentos, WIC y SNAP) sería de ayuda, mientras que el 30% destacó la importancia de contar con opciones alimenticias más saludables disponibles en las tiendas de su comunidad. Una proporción más pequeña estuvo de acuerdo con otras soluciones comunitarias, como los huertos comunitarios (13%); aun así, esto representa a más de una de cada diez familias latinas.
Uno de los hallazgos más llamativos es que el 54% de las familias latinas tiene menos de 1,000 dólares en ahorros, incluyendo casi 1 de cada 5 (18%) que tiene menos de 100 dólares. Esta cifra es especialmente alta entre las madres latinas, donde el 21% tiene menos de 100 dólares en ahorros y el 60% tiene menos de 1,000 dólares, y entre los padres jóvenes de entre 18 y 29 años, donde el 21% tiene menos de 100 dólares en ahorros y el 64% tiene menos de 1,000 dólares. En cuanto a dónde recurren para obtener ayuda financiera en caso de emergencia, el 49% de los padres latinos informó que acuden con familiares y amigos, y que usan tarjetas de crédito. Aproximadamente uno de cada diez (9%) recurre a aplicaciones de préstamos de día de pago y a compañías de préstamos.
54%
de las familias latinas tienen menos de 1,000 dólares en ahorros
Las familias latinas están tomando acción
Los padres y cuidadores latinos están tomando medidas para ayudar a sus familias en estos tiempos de dificultades económicas. Casi la mitad (44%) de los padres latinos están buscando un trabajo con mejor sueldo o un ascenso para poder pagar los aumentos del costo de vida, mientras que 1 de cada 3 (32%) tiene un segundo empleo. Uno de cada cinco (21%) ha iniciado su propio negocio, y el 15% está buscando alquileres o hipotecas más baratas para reducir los gastos. Algunos (13%) también están invirtiendo en estrategias a más largo plazo, cómo inscribirse en cursos de desarrollo profesional u obtener certificados en varios oficios. Las familias latinas están haciendo todo lo posible por sus familias, lo cual refleja la resiliencia y la ética de trabajo de la comunidad.

Las familias latinas han hecho todo lo posible por mantener el bienestar de sus hogares durante un año muy difícil. Dado esto, no es sorprendente que exista un consenso prácticamente unánime en que es importante que el Congreso y el presidente se ocupen de reducir el costo de productos para el hogar (96% lo considera importante, 4% no lo considera importante) y se enfoquen en la creación de empleos que ofrezcan salarios dignos y beneficios (97% lo considera importante, 3% no lo considera importante). Este alto nivel de apoyo es constante en todos los factores demográficos, incluyendo edad, estado, género, educación, ingresos, origen latinoamericano, afiliación política, etc.
¿Qué tan importante cree que es que el Congreso y el presidente aborden los siguientes asuntos políticos?
Muchas familias latinas han necesitado recurrir a la ayuda del gobierno para superar dificultades económicas. Un tercio (33%) afirmó haber solicitado SNAP en los últimos dos años, mientras que más de 1 de cada 4 (27%) solicitó Medicaid en el mismo período. Un porcentaje menor, pero notable, de los participantes solicitó otros tipos de asistencia, como subsidios de vivienda (10%), subsidios para el cuidado de niños (10%), subsidios por desempleo (8%) y TANF (7%). Solo el 2 % de los padres latinos dijo haber solicitado subsidios por discapacidad en los últimos dos años.
La solicitud de estos programas gubernamentales también varía según la edad. Los adultos jóvenes de entre 18 y 29 años fueron los que más solicitaron el programa SNAP (34%), mientras que los adultos mayores de 40 años lo hicieron con menos frecuencia (29%). Se observa una tendencia similar en el caso de Medicaid, con la tasa de solicitud más alta entre el grupo más joven (31%), en comparación con el 25% de las personas de 30 a 39 años y el 18% de los mayores de 40 años. Sin embargo, los adultos mayores eran más propensos a declarar que recibían prestaciones por desempleo (15%) y ayuda para la vivienda (12%) que los grupos más jóvenes.
El acceso a las prestaciones públicas es vital para las familias latinas; se trata de un recurso fundamental que ha evitado que las familias caigan en la ruina económica y les ha ayudado a dar pasos importantes hacia la independencia y la estabilidad económica. Aproximadamente la mitad (49%) afirma que estos programas les sirvieron de apoyo durante un período de dificultad económica, y el 42% señala que las prestaciones les ayudaron mientras estaban buscando trabajo. Casi un tercio (29%) afirma que la ayuda permitió que uno de los padres se quedara en casa con los niños. Esto también varía según la situación laboral. La mitad de quienes tienen empleos de tiempo completo (50%) y de tiempo parcial (58%) informaron que estas prestaciones les ayudaron durante un período económico difícil, mientras que el 47% de los participantes desempleados informaron lo mismo. Casi la mitad de todas las personas empleadas informaron que las prestaciones les ayudaron mientras estaban en el entremedio de dos trabajos (47% para los trabajadores de tiempo completo; 51% para los trabajadores de tiempo parcial).
El impacto de los beneficios de asistencia social en las familias
Soluciones, reformas, y el futuro
La encuesta de este año deja claro que las familias latinas han tenido que recurrir a las prestaciones de asistencia social para hacer frente a las dificultades de una situación económica extremadamente difícil. Algunos expertos han señalado que es posible que los sistemas de asistencia pública nunca vuelvan a ser los mismos que antes de los drásticos recortes en la fuerza laboral federal y otros cambios operativos introducidos por el gobierno actual.

El estudio de este año ofrece una nueva perspectiva sobre las experiencias de los latinos con el sistema de prestaciones públicas y sus opiniones sobre el papel del gobierno en el futuro. Se pidió a los encuestados que eligieran entre dos declaraciones sobre el papel del gobierno en la sociedad.
Una clara mayoría de todos los padres latinos (65%) afirma que es importante proteger los programas de la red de asistencia pública, como WIC y SNAP, y restablecerlos a los mismos niveles de financiamiento que tenían antes de que el presidente Trump asumiera el cargo. El apoyo es constante en todos los niveles de afiliación política, ya que el 69% de los demócratas, el 62% de los independientes y el 60% de los republicanos apoyan que los niveles de financiamiento vuelvan a los niveles anteriores a Trump.
Un poco más de 1 de cada 5 padres o cuidadores latinos (22%) considera que los programas de protección social no han mejorado de manera efectiva el bienestar económico de las familias vulnerables, y en cambio, se inclinan por alternativas como los pagos directos en efectivo para ayudar a las familias a cubrir sus gastos diarios. Los pagos directos en efectivo han demostrado ser eficaces para ayudar a las familias a satisfacer sus necesidades inmediatas y mejorar su bienestar económico, y son una alternativa particularmente eficaz a la ayuda gubernamental para las familias indocumentadas y de estatus mixto.
Esta perspectiva es más común entre los republicanos (28%), pero es comparable al 22% de los demócratas y al 19% de los independientes que también están a favor de un enfoque alternativo para brindar apoyo social a las familias. El 13% restante no está seguro, aunque la incertidumbre es algo mayor entre los independientes (19%). Esto sugiere que mientras la mayoría de las familias latinas tienen opiniones claras sobre el papel del gobierno en el apoyo a la seguridad económica, sigue habiendo un segmento notable que aún no está seguro acerca de las soluciones.
Esta falta de claridad puede deberse a las experiencias que han tenido las familias latinas al lidiar con los sistemas sociales. De hecho, el 44% de las familias que solicitaron prestaciones públicas indicaron que habían tenido dificultades para acceder al programa de apoyo social que habían solicitado, entre ellas, no cumplir con los requisitos para participar en el programa.
Dadas las preocupaciones señaladas por los investigadores del estudio, la encuesta de este año incluyó una sección enfocada específicamente en las actitudes de los latinos hacia la inteligencia artificial. Hemos observado que un tercio (33%) de los padres latinos están muy o bastante preocupados por que la inteligencia artificial (IA) limite las oportunidades laborales de sus hijos cuando estén listos para iniciar su carrera profesional. Uno de cada cuatro (27%) está muy o moderadamente preocupado de que la inteligencia artificial o IA ponga en peligro su empleo antes de que estén listos para jubilarse.
En general, los padres latinos no solo se enfrentan a una mayor sensación de inseguridad económica, sino también a inquietudes relacionadas con los cambios tecnológicos. Estas preocupaciones sobre la inteligencia artificial reflejan el temor a que las oportunidades futuras sean menos accesibles tanto para los padres como para sus hijos, lo que refuerza la preocupación de que la seguridad económica es cada vez más difícil de alcanzar y mantener.
Ampliar el acceso de la comunidad latina a oportunidades de formación profesional y educación centradas en los sectores laborales emergentes contribuiría en gran medida a disipar estos temores. A medida que siguen surgiendo centros de datos por todo el país en zonas con una elevada población latina, como Phoenix, Las Vegas, Dallas y San Antonio, se abre una gran oportunidad para que los latinos encuentren empleos relacionados con estos centros. Los condados pueden aprovechar las desgravaciones fiscales y otros recursos que utilizan para atraer centros de datos a sus localidades con el fin de garantizar que los trabajadores locales tengan acceso directo al desarrollo profesional, de forma similar al Project Jupiter en el condado de Doña Ana, en Nuevo México, que incluye compromisos por valor de decenas de millones de dólares para la infraestructura local y el desarrollo económico.[1]
“Para mi esposo y para mí, la educación financiera ha sido algo en lo que hemos tratado de invertir más tiempo. Nos ha llevado años lograr que mi esposo tenga la confianza suficiente para abrir su propio negocio… eso va a ser emocionante, pero también nos permitirá tener más libertad económica.”
— Joana Perez
Madre de ocho hijos, Los Angeles, CA
Desafíos de Cuidado de Salud que Enfrentan Las Familias Latinas
Al igual que en otras áreas políticas tratadas en el informe de este año, el impacto del aumento de los costos de salud es más grande entre los latinos que en otros grupos raciales y étnicos. Una encuesta estatal realizada a residentes de California por parte de la California Health Foundation reveló que los latinos tenían la mayor carga de costos médicos en varios de los indicadores de estrés evaluados, más que cualquier otra raza o etnicidad. Esto concuerda con una reciente encuesta nacional de la Kaiser Family Foundation, que reveló que los hispanoamericanos son más propensos a declarar que han tenido dificultades para cubrir los costos de la atención médica en el último año que otras razas y etnicidades.
La Encuesta Nacional de Familias Latinas de este año reafirma la importancia que tienen los costos del cuidado de la salud para las familias latinas de todo el país. El costo del cuidado de la salud ha ocupado, de manera constante, una de las cinco primeras prioridades de las políticas federales para las familias latinas a lo largo de esta serie de encuestas nacionales. En la encuesta más reciente, uno de cada cinco respondientes identificó el costo del cuidado de la salud como una de sus principales prioridades que el gobierno federal debe abordar.
Los estadounidenses que no tienen seguro médico son más propensos a tener dificultades para pagar la atención sanitaria que necesitan, lo que convierte el acceso al seguro médico en una medida clave que la Encuesta Nacional de Familias Latinas incluye cada año. Los latinos han enfrentado gran dificultad en acceder a un seguro médico y al cuidado de la salud en general, y siguen siendo menos propensos a estar asegurados que otras personas en los Estados Unidos, ya que más de la mitad de los latinos no cuenta con un seguro adecuado que cubra la mayor parte de sus necesidades de salud. La encuesta de este año revela que el 13 % de los latinos no tenían seguro médico en el momento de participar en la encuesta. Sin embargo, solo el 47% de los latinos que actualmente tienen seguro médico reportan que su cobertura cubre todas sus necesidades de cuidado de salud.
Encontramos que el 53% de los padres latinos tiene un seguro médico que cubre solo algunas de sus necesidades, mientras que el 47 % tiene un seguro que cubre todas sus necesidades. Los participantes de Nuevo México eran aún más propensos a indicar que su seguro médico sólo cubre algunas necesidades (58 %), mientras que los de Texas eran los más propensos a indicar que su seguro médico cubre todas sus necesidades (50%).
La confianza en los centros de salud y los médicos sigue siendo, por lo general, fuerte entre los padres latinos. Una gran mayoría (86%) reporta cierto nivel de confianza, y casi la mitad (46%) expresa un alto nivel de confianza, lo que sugiere que la insatisfacción no se debe a los proveedores, sino al costo y la accesibilidad del cuidado. Al mismo tiempo, el 13 % que expresa desconfianza no es insignificante, especialmente si se tiene en cuenta las otras preocupaciones que hemos discutido. La desconfianza es especialmente alta entre quienes ganan menos de 39,000 dólares al año (21%), las madres (16%), los padres jóvenes de entre 18 y 29 años (17%), y los participantes de Texas (16%) y Nuevo México (15%).
Cubre el seguro médico entre los asegurados:
47%
Mi seguro médico cubre TODAS mis necesidades
53%
Mi seguro médico cubre ALGUNAS de mis necesidades
¿Cuánto confía en los centros de salud o en los médicos de su comunidad?
Soluciones
Teniendo en cuenta los diversos retos relacionados con el cuidado de la salud que se han analizado hasta ahora, no es de extrañar que el 98 % de los padres latinos considere importante que el presidente y el Congreso aborden los costos de cuidado de la salud. Este apoyo, casi unánime, se mantiene constante independientemente del género, la edad, los ingresos y la afiliación política, llegando alcanzar el 100 % de apoyo entre los participantes de Nuevo México. Además, existe un gran apoyo a la ampliación de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (Obamacare). Este apoyo se mantiene constante en todos los grupos demográficos, como el nivel de ingresos y la edad.

“Cada vez que necesitaba ver a un médico, tenía que pagar, los medicamentos… todo eso va sumando. Y esos 70 dólares… si los utiliza para médicos y medicamentos, ese dinero podría servir para comprar comida o cualquier otra cosa, ¿sabes? Y, ya sabes, con esta situación económica, cada dólar cuenta.”
— Yamilka Hidalgo
Madre de un hijo, Pensilvania
Cuidado infantil
Según se muestra en la siguiente figura, al preguntar qué temas deberían abordar el presidente y el Congreso en relación con el bienestar infantil, el tema que obtuvo la mayor calificación fue el acceso a servicios de cuidado infantil de calidad y asequibles (43%). Al reflexionar sobre el impacto que está teniendo el clima de la política de inmigración actual en las familias latinas, mantener la aplicación de la ley de inmigración fuera de las escuelas fue el segundo tema más importante (21%) entre todas las prioridades relacionadas con el bienestar infantil. Poco después, seguía protegiendo a los niños contra la violencia armada (20%), reducir el costo de asistir a la universidad (19%) y aumentar el acceso a programas de crianza (17%).
Cuando se les preguntó qué tan importante es para el Congreso y el presidente abordar la “ampliar el acceso a programas de cuidado infantil y aprendizaje temprano asequibles y de calidad”, el 97% de los encuestados latinos estuvieron de acuerdo en que es importante, y el 69% lo calificó de “muy” importante. Este consenso es igualmente elevado en todos los subgrupos de la población, independientemente del género, la edad, los ingresos y la afiliación política. El consenso alcanzó hasta el 100% entre algunos subgrupos, como los cubanos. También existe un consenso bipartidista en que el tema es importante, ya que el 96% de los demócratas, el 98% de los independientes y el 95% de los republicanos califican el tema como importante.
Más de la mitad (51%) de los padres latinos no han recibido ningún tipo de servicio de cuidado infantil para sus hijos desde que nacieron, incluyendo que alguien vaya a su casa a cuidar de sus hijos al menos dos veces por semana. De los que indicaron no haber recibido este servicio, un 32% señaló que la razón principal era la asequibilidad o el costo excesivo. Un 24% adicional declaró que no confía en otras personas para que cuiden de sus hijos.
De quienes sí recibieron servicios de cuidado infantil para sus hijos, la mayoría recurrió a centros públicos (33%) o contó con cuidados infantiles por parte de su familia (el 32% por parte de los abuelos y el otro 16% por parte de otros familiares).
33%
Centro público
32%
Abuelos
26%
Solo cuidado por la madre o el padre
23%
Centro privado
16%
Otro miembro de la familia
16%
Cuidado de niños informal
15%
Proveedor de cuidado a domicilio registrado
15%
Uno de los hermanos mayores
Al preguntarles específicamente sobre las dificultades relacionadas con el cuidado infantil, observamos que ciertos obstáculos han seguido siendo significativos para los padres latinos en los últimos años. Por ejemplo, el porcentaje de familias que enfrentan un aumento de los costos del cuidado infantil pasó del 16% en 2023 al 20% en 2026. Aunque las dificultades laborales, como tener que reducir las horas de trabajo o no poder trabajar, han mejorado desde 2023, ambas siguen afectando a casi una de cada cinco familias latinas.
Hemos observado que existe un deseo fuerte y consistente de bilingüismo entre los padres, y una gran mayoría expresa su deseo de que sus hijos hablen tanto inglés como español (90% en 2023 y 88% en 2025). Esto se traduce, similarmente, en la alfabetización. En 2026, tres cuartas partes (73%) de los encuestados indicaron que les gustaría que sus hijos también pudieran leer y escribir tanto en inglés como en español, en comparación con el 25% que prefiere solo el inglés.
Se ha demostrado que ser bilingüe es importante para varios grupos de padres latinos. En Nuevo México, por ejemplo, un 12 % de los padres consideran que el acceso a programas de educación bilingüe es uno de los dos principales asuntos relacionados con el bienestar infantil que el Congreso y el presidente deberían abordar. El apoyo para la alfabetización bilingüe también es especialmente fuerte en el estado: un 82 % de los padres de Nuevo México consideran que es importante que sus hijos sepan leer y escribir tanto en inglés como en español, lo que es nueve puntos porcentuales más que el promedio nacional.
Soluciones
La encuesta de este año también preguntó a los padres latinos sobre los distintos métodos para proporcionar servicios de cuidado infantil a las familias. Un tercio (34%) de los encuestados apoya “Asegurar que todos los residentes tengan acceso a un sistema de cuidado infantil universalmente accesible y/o subvencionado y asequible.” Esto es similar a lo que está haciendo el estado de Nuevo México como modelo para otros estados interesados en ampliar el acceso al cuidado infantil, ya que este estado se ha convertido recientemente en el primero del país en establecer el acceso universal a los servicios de salud. La otra quinta parte (19%) de los padres latinos o cuidadores principales apoya “proporcionar a las familias con niños pequeños un pago directo en efectivo para que lo utilicen como deseen para satisfacer sus necesidades de cuidado infantil, incluyendo la posibilidad de que uno de los padres se quede en casa”. Muchos encuestados (41%) apoyan ambas declaraciones por igual.

Inmigración
El gran enfoque en las operaciones y aplicación de las leyes de inmigración ha dominado todas las demás prioridades políticas para las familias latinas en 2026, tras haber ocupado el tercer lugar entre todas las prioridades federales en 2025. La reforma migratoria y la protección de inmigrantes se consideraron más importantes que cualquier otro factor económico independiente, incluyendo la inflación, en un año en el que el 49% de los latinos en la encuesta indicaron que su situación económica personal era peor ahora que hace un año. Esto revela el impacto que ha tenido en la comunidad latina el enfoque del gobierno federal en las deportaciones.
Mientras más datos se hacen disponibles, ha quedado claro que las familias latinas se han visto afectadas de manera desproporcionada por el aumento de deportaciones en todo el país, y que las acciones de ICE están desestabilizando las normas sociales y la base de una democracia sana. Estudios recientes han revelado que uno de los cambios más notables en las operaciones y aplicación de las leyes de inmigración ha sido la deportación de padres (particularmente de madres) con hijos que son ciudadanos estadounidenses. Uno de los descubrimientos más preocupantes de este reporte es que las madres de ciudadanos estadounidenses han sido deportadas cuatro veces más que bajo el mandato del presidente Biden. Por lo tanto, miles de familias latinas se han visto separadas durante el último año, y la encuesta de este año ofrece una perspectiva nueva e impactante sobre cómo las familias latinas están lidiando con el clima actual.
Este contexto ayuda a explicar por qué más de la mitad de los encuestados este año indicaron que les preocupa que un familiar o proveedor de cuidados infantiles pueda ser detenido o deportado. El estrés generado por el temor a la deportación es especialmente elevado entre los adultos mayores de 40 años (64%) y en los hogares que hablan español (59%).
¿Ha sido detenido o deportado algún miembro de su familia o un amigo cercano durante el último año? (% Sí)
23%
Total
25%
Texas
24%
California
24%
Nuevo México
Casi un cuarto (23%) de los encuestados ha tenido amigos o familiares detenidos o deportados en el último año. Esta experiencia es notablemente más frecuente entre aquellos en California (24%) y Texas (25%) que entre los de Nuevo México (14%), lo cual claramente indica que las políticas estatales pueden ayudar a neutralizar el daño causado por las agresivas medidas federales de deportación. Nuevo México ha sido un líder nacional en la protección de los inmigrantes frente al temor a la deportación al negarse a cooperar con los esfuerzos de deportación de la administración Trump.
Más recientemente, la legislatura estatal aprobó una ley que prohíbe a los gobiernos estatales y locales formar acuerdos para detener a personas por infracciones civiles de inmigración, impide el uso de terrenos públicos para la detención de inmigrantes y prohíbe los acuerdos 287(g) que convierten a las agencias del orden locales en agentes de inmigración.
Esta preocupación está provocando que los encuestados eviten ciertas actividades, como se muestra a continuación: los padres latinos están evitando acudir a las escuelas, denunciar delitos, solicitar prestaciones públicas y más. Algunas familias incluso informan de que sus hijos han faltado a clase durante el último año debido a las medidas de deportación del gobierno; este porcentaje es especialmente elevado (22%) entre quienes viven en hogares bilingües.
La mayoría de los participantes en la encuesta tuvo al menos uno de los siguientes dificultades como consecuencia de su experiencia con la detención o la deportación: pérdida de ingresos (42%), pérdida del empleo (25%), falta escolar de los hijos (28%), separación de padres de sus hijos (29%), gastos legales (25%), aumento del estrés familiar (34%), y tener que mudarse o reubicarse (15%). Como se muestra en la figura a continuación, los padres latinos jóvenes de entre 18 y 29 años eran más propensos a enfrentar la mayoría de estos desafíos. De hecho, el 95% de los padres latinos jóvenes dicen haber enfrentado al menos uno de los desafíos, en comparación con el 76% de los padres de entre 30 y 39 años y el 75% de los adultos mayores de 40 años.
Soluciones
En este estudio encontramos que existe un apoyo muy sólido (75%) a la aprobación de una ley de reforma migratoria que incluya recursos tanto para la vigilancia fronteriza como para vías hacia la residencia permanente y la ciudadanía para las personas indocumentadas que respetan la ley y llevan mucho tiempo en los Estados Unidos.

Existe un apoyo igualmente alto (73%) para expandir protecciones contra la deportación para los beneficiarios del programa DACA, también conocidos como soñadores. Este apoyo es de esperarse, dados los desafíos que han enfrentado los latinos y sus familias relacionados con la detención y deportación. El apoyo a estas políticas es especialmente alto en California, en comparación con Nuevo México y Texas, ya que el 86% de los californianos está de acuerdo con aprobar una reforma que incluya vías hacia la ciudadanía (78% en Texas y 76% en Nuevo México), y el 85% de los californianos apoya la ampliación de las protecciones para DACA (74% en Nuevo México y 73% en Texas). Además, la mayoría de los encuestados apoya ambas propuestas independientemente de su afiliación política, y la mayoría de los republicanos apoyan ambas medidas.
Similarmente, existe una oposición alta (65%) a “continuación de la deportación masiva de inmigrantes, incluso de familias que han vivido en Estados Unidos durante décadas,” lo cual resalta que los padres latinos están preocupados por las recientes medidas de deportación y apoyan una reforma que brinde un mejor respaldo a los inmigrantes. La oposición a las deportaciones masivas es menor entre los republicanos; sin embargo, son más los republicanos que se oponen a las medidas de deportación (44%) que los que las apoyan (32%). Además, la oposición sigue siendo más alta en California (75%), en comparación con Nuevo México (59%) y Texas (61%), lo cual tiene sentido dado que California fue el blanco de gran parte de las medidas de deportación a principios de 2026.
¿Está a favor o en contra de las siguientes políticas que podrían estar siendo consideradas o que la Administración Trump está aplicando actualmente?
Esto ha hecho que la reforma migratoria se convierta en una de las principales prioridades políticas a nivel federal entre las familias latinas, ya que el 42% de los encuestados la identificó como una de sus tres asuntos políticos más importantes. Curiosamente, los encuestados de Texas fueron más propensos a considerar la reforma migratoria como un tema de prioridad (49%), en comparación con el 41% de California y 37% de Nuevo México. Además, la reforma migratoria resultó entre los tres temas más importantes tanto para los demócratas como para los republicanos, tal y como se muestra a continuación.
Aunque una gran proporción de padres latinos considera que la inmigración es una de las tres principales prioridades, la mayoría cree que no es seguro defender a los inmigrantes que sufren discriminación (64%). Aun así, una mayoría todavía más grande (76%) se siente con la fuerza necesaria para defender a los inmigrantes y a otras personas que sufren discriminación, a pesar de que hacerlo no es seguro. Esto sugiere que hay un fuerte sentido de resiliencia, y que muchos padres latinos siguen comprometidos con apoyar y proteger a las comunidades inmigrantes, incluso ante el miedo y la incertidumbre.
76%
Me siento empoderado para defender a los inmigrantes y a otras personas que se enfrentan a la discriminación
64%
No es seguro defender a los inmigrantes y a otras personas que se enfrentan a la discriminación
“Para mí, el llegar acá fue un nuevo comienzo y todo lo que yo vivo, veo, conozco, lo agradezco porque jamás se me iba a dar la oportunidad, en mi propio país de tener las cosas que hasta el momento, al corto tiempo que llevo aquí, las he obtenido.”
— Karina Saldiviar
Madre de dos hijos, Pontiac, Michigan
Vivienda
El drástico aumento del costo de vida se refleja en las dificultades que muchas familias latinas están teniendo para pagar la vivienda. Independientemente de si son propietarios de su vivienda o pagan un alquiler, el 70% de los encuestados en la encuesta de este año expresan estar preocupados por no poder pagar para seguir viviendo en su comunidad actual debido al aumento del costo de la vivienda, incluido un 22% que se muestra muy preocupado.
¿Cuánto le preocupa no poder continuar viviendo en su comunidad actual debido al aumento del costo de la vivienda donde reside?
Lamentablemente, la situación no está mejorando para muchas familias latinas. La mayoría (71%) de los encuestados afirma que su alquiler o hipoteca ha aumentado durante el último año, y más de una cuarta parte reporta que ha aumentado entre 100 y 200 dólares. Más de uno de cada diez (12%) ha sufrido aumentos de más de 300 dólares en el último año.
Estas presiones financieras indican, tanto retos inmediatos de asequibilidad y barreras a más largo plazo para ser propietario de una vivienda. De los que actualmente alquilan, la mayoría señaló que la razón principal por la que no han comprado una casa es que no tienen suficientes ahorros para la entrada. Esto concuerda con estudios más amplios que muestran que las diferencias económicas, y no solo los ingresos, influyen en el acceso a la propiedad de la vivienda.
Al mismo tiempo, una parte considerable de los encuestados también señala la complejidad del proceso de compra de una vivienda como un obstáculo. Estas gestiones, como tramitar las solicitudes, cumplir los requisitos de crédito e identificar a los prestamistas, presentan importantes retos para los encuestados. Esto implica una necesidad de proporcionar información sobre la vivienda y asesoramiento accesible.
Ante estos retos, no es de extrañar que la gran mayoría de los padres latinos considere muy importante que el Congreso y el presidente tomen medidas para que la vivienda sea más asequible durante el próximo año. Este consenso casi unánime destaca que las familias se enfrentan a retos y presiones significativas con respecto a la vivienda, y esperan que los políticos propongan soluciones. La intensidad y la uniformidad de esta preocupación sitúa la vivienda como un asunto político central.
Con todos los diferentes asuntos que el Congreso y el presidente deben abordar, ¿qué tan importante cree usted que es hacer que la vivienda sea más asequible durante el próximo año?
Conclusión
Los resultados de este año muestran que los padres y cuidadores de niños pequeños latinos se enfrentan a climas económicos y políticas muy difíciles. El aumento del costo de vida, las barreras para acceder al cuidado de salud, la vivienda inestable e inasequible, y la preocupación por las detenciones y operaciones de inmigración son las principales inquietudes de la mayoría de los padres latinos con niños pequeños. Al mismo tiempo, temas emergentes, como los posibles efectos de la inteligencia artificial en el acceso al empleo y la reducción de la financiación federal destinada a los beneficios y recursos sociales están generando nuevas incertidumbres sobre el futuro.
A pesar de estas presiones y desafíos, muchas familias latinas están trabajando hacia un futuro mejor y haciendo todo lo posible para ayudar a sus familias a triunfar a pesar de las enormes dificultades. La encuesta revela prioridades políticas claras y consistentes: los padres latinos expresan un fuerte apoyo a los esfuerzos para reducir el costo de vida, ampliar el acceso a viviendas y cuidado de salud asequibles, fortalecer los sistemas de cuidado infantil y reformar el sistema de inmigración. En todos los ámbitos, existe un amplio consenso en que el gobierno debería ayudar a abordar estos desafíos, ya sea ampliando los sistemas existentes o creando nuevas ideas políticas.
Metodología de la encuesta
La encuesta fue encomendada por AP-OD y UnidosUS. La encuesta, realizada entre el 9 de marzo y el 17 de abril de 2026 (n=1,300, +/-2.72%) estuvo enfocada en familias latinas con niños pequeños (desde la etapa prenatal hasta los 5 años), se llevó a cabo con un método mixto que incluyó entrevistas en línea y telefónicas, incluyendo teléfonos fijos y celulares. La encuesta incluyó muestras adicionales en Nuevo México (n=250), California (n=273), Texas (n=166) y Florida (n=101). La encuesta se realizó en inglés o en español, según la preferencia de los encuestados, con un total de 368 encuestas en español. Los datos fueron comparados con las estimaciones más recientes del Censo de los Estados Unidos, Current Population Survey (CPS) para el perfil demográfico de los adultos estadounidenses y se aplicaron ponderaciones para equilibrar los datos con las estimaciones del Censo. La encuesta fue dirigida por el Dr. Gabriel Sánchez y el Dr. Matt Barreto de BSP Research, LLC.
Reconocimientos
Socios y patrocinadores:
UnidosUS
BSP Research
J.B. and M.K. Pritzker Family Foundation
Conrad N. Hilton Foundation
Centro Multicultural La Familia
Centro Hispano
Padres de familia:
Joana Perez
Karina Saldiviar
Yamilka Hidalgo

